Vistas de página en total

miércoles, 8 de febrero de 2012

Soy mayor


Hoy me he dado cuenta que me estoy haciendo mayor, mejor dicho, que ya soy mayor. No se si lo llevo siendo desde hace años o ha sido desde hace unas horas, pero lo cierto es que ha sido hoy cuando me he dado cuenta de ello.

Alguien pensará, ¡ vaya descubrimiento, si es evidente con los años que tienes !. No me refiero a la edad física, la visible para los demás, me refiero a la edad mental. He descubierto que mi mente a cambiado mucho y que hoy es totalmente diferente a como lo era antes, o al menos a como yo la recordaba.

¿ Como me he dado cuenta ?, por muchas cosas, fundamentalmente porque ahora soy capaz de valorar el mundo en profundidad, sin quedarme en lo superficial, en lo sencillo.

Disfruto con un bonito paisaje y lo valoro con sus imperfecciones. Si en el paisaje me encuentro un cable de alta tensión que lo atraviesa no maldigo por ello, intento buscar otra posición mejor y si no la encuentro trato de olvidarme de él y quedarme con lo importante, con lo que hay detrás.

No juzgo a las personas por su apariencia exterior, simplemente disfruto con ellas (que no de ellas) y disfruto de lo bueno que cada una es capaz de aportar. Es posible que alguien piense que en este punto únicamente he bajado mi nivel de exigencia, pero se equivocará de pleno. Mi nivel de exigencia es mucho más alto que lo era antes, cuando valoraba más lo exterior. Al fin y al cabo es mucho más fácil darse cuenta de lo exterior, percibir si te da lo que tu quieres o no.
Ahora busco cosas que antes no buscaba, y que no se encuentran así como así. Por eso el placer de encontrarlas es mucho mayor que el que produce la búsqueda de la belleza exterior. Y lo bonito es que las encuentro.

Trato de centrarme en lo positivo, olvidando las cosas negativas, y de llevar esta filosofía en todos los ámbitos de la vida. Esto cobra especial importancia en las relaciones personales, sobre todo si tienes la posibilidad de recuperar lo perdido años atrás cuando las reflexiones sobre las situaciones eran demasiado livianas o parciales.

En mi escala de valores la cantidad ha dejado de ser la primera opción, ahora es de las últimas. La primera es sin lugar a dudas la calidad, calidad en todos los ámbitos de la vida, en lo material y en lo espiritual.
Pero por encima de todo, contrariamente a lo que seriá de esperar, unos días en soledad en la montaña me han servido para darme cuenta de que realmente no estoy solo, que alguien que tiene a tantas personas pendientes de ti no puede estar solo. Y si hablamos del corazón, aquí vuelvo al tema de la calidad, si está solo es por decisión propia. Ahora tengo muy claro lo que quiero, no tengo prisa porque se que el resultado merecerá la pena. Y si no llega será porque sea mejor así.

Como decía al principio, seguramente nada de esto sea nuevo en mi, lo nuevo es haberme dado cuenta de todo.

Y ya que soy mayor, creo que ha llegado el momento de ser Feliz. Me he propuesto poner en práctica todo lo que aquí he reflejado.

Pienso disfrutar de cada momento de la vida como si fuera el último. Hacer las cosas que me apetezcan y gozar con ellas. No quiere esto decir que haya perdido la cabeza, por encima de todo hay unas obligaciones y unas normas, pero dentro de ese marco hay cabida para muchas otras cosas (si no lo hubiera no tendría sentido seguir).

No pienso esperar a mañana para hacer lo que debería haber hecho ayer. Y sin embargo he perdido esa impaciencia de la juventud. Cada cosa tiene su momento y hay que saber esperar ese momento con paciencia, sin prisa pero sin perder el interés.

Le he perdido el miedo a tomar decisiones, considero que serán las adecuadas y en caso de que no lo fueran afrontaré las consecuencias de haberlas tomado (siempre lo hice por otra parte), y siempre pensando que el único responsable de que no hayan sido acertadas seré yo por no haber sabido transmitir mis ideas, no los demás por no haber sabido interpretarlas.

En definitiva, hoy, y cada día de ahora en adelante serán el comienzo del resto de mi vida, una vida de completa Felicidad (al menos con esa ilusión me levantaré cada mañana).

2 comentarios:

  1. Me encanta leerte con ese tono,recuperar la ilusión por vivir, las ganas de hacer cosas nuevas,la alegría,no tiene precio; me alegro de que estés empezando a despertar de ese letargo en el que la vida te sumió sin tu buscarlo.
    Un abrazo muy fuerte

    ResponderEliminar
  2. Veo que las vacaciones, alejado de la rutina diaria, te está viniendo muy bien...disfruta mucho los días que te quedan...
    Besos

    ResponderEliminar