Vistas de página en total

sábado, 18 de febrero de 2012

La amistad


A- Buenas noches amigo.
B- ¡ Cuanto tiempo sin vernos amigo mio !. Enhorabuena, ya me he enterado de la suerte que has tenido. No todo el mundo acierta los Euromillones. Pasa por favor, no te quedes en la puerta.
A- No pensaba estar mucho tiempo, pero pasaré.

Los dos amigos pasan al salón y se acomodan.

B- ¿ Quieres una cerveza como siempre o prefieres algo más fuerte ?.
A- Una cerveza estará bien. Sin vaso, ya sabes.

Se marcha y al momento regresa con dos cervezas en la mano y una bolsa de patatas fritas.

B- Bueno, cuéntame que tal te va la vida ahora que eres millonario.
A- La verdad es que no me puedo quejar, ahora es todo un poco más fácil.
B- Que suerte has tenido, no sabes cuanto me alegro.

A- Lo cierto, (una pausa) es que yo venía a despedirme.
B- ¿ Ya empiezas con los viajes ?, haces bien: Si yo pudiera haría lo mismo. ¿ Por donde vas a empezar ?.
A- En realidad no me marcho a ningún sitio. He pensado que quizás ya no te apetezca que sigamos siendo amigos.

Se hace el silencio. El anfitrión se queda quieto, inmóvil, con la cerveza a dos dedos de sus labios. Lentamente la deja en la mesita. Elevando la voz.

B- ¿ Vienes a mi casa a decirme que como ahora eres rico ya no te apetece tenerme como amigo ?.
A- No, no he querido decir eso. Solamente pensaba que a lo mejor no te sentías cómodo con nuestra amistad ahora que las circunstancias han cambiado.

Nuevamente silencio, pero ahora B coge la botella por el cuello con rabia y la termina de un trago. Deja la botella y sin bajar el tono prosigue la conversación.

B- ¿ En tan poco valoras nuestra amistad ?, ¿ acaso piensas que no me alegro de lo que te ha sucedido ?, ¿ donde ha quedado todo lo que hemos pasado juntos ?. ¿ Que clase de amigo sería si no fuera capaz de resistir que hubieras tenido suerte en la vida ?.

A- No te ofendas, yo solo estaba pensando en ti. Yo te considero mi amigo en cualquier circunstancia.

Vuelve el silencio, esto ayuda a rebajar la tensión entre ambos. Con tono mucho más sosegado.

B- Tengo que reconocer que has tenido un gesto que te honra. Cualquier otro simplemente habría desaparecido sin más. Pero tu no, tu has tenido la valentía de venir a despedirte. Creo que he sido demasiado duro contigo, perdóname pero no me lo esperaba.
A- No tienes nada que perdonar, entre amigos no es necesario pedir perdón.
B- La verdad es que pensándolo fríamente, te entiendo. Ya no será lo mismo entre nosotros, ya no será tan fácil quedar a tomar las cañas antes de comer, o salir a tomar unas copas un sábado. Tu tendrás tu vida y en ella será difícil que tengamos cabida los amigos de siempre.
A- Para mí siempre seras mi amigo, y siempre que quieras tienes un sitio a mi lado.

Se miran fijamente y una sonrisa asoma en el rostro de ambos.

B- No te preocupes. Se que tienes una nueva vida, y me alegro de corazón por ello. No creo que sea bueno mezclar ambas, seguro que encontraremos momentos para volver a lo que siempre hemos hecho, las cañas, las copas... Todo como siempre, sin que cambie nada.
A- No lo dudes, seguro que si no lo hago lo echaré de menos.

Un nuevo instante de silencio antes de continuar.

A- Entonces, ¿ amigos como siempre ?.
B- Amigos para siempre.

Se funden en un abrazo.

B- Ya no te libras, dame un momento y vuelvo con dos Gin Tonic.

1 comentario:

  1. Por que incluso el que te toque la loteria tiene su letra pequeña y e veces decides devolver el premio...el viernes me toco el euromillon de la amistad y no pienso devolverlo aunque perdí a las canicas ...paradojas de la vida¡¡¡
    un abrazo

    ResponderEliminar