El círculo se está cerrando, el
camino llega a su fin. A su fin o a su comienzo, es lo que tienen los
círculos.
Ha sido un camino complicado, a
semejanza de un rally en el que la primera pasada al circuito la
hicieras sin cuaderno de notas. Todo era nuevo, nunca sabías lo
que te encontrarías al otro lado de la curva. En la segunda vuelta
al circuito las cosas serán diferentes, ya transitaremos por caminos
conocidos. Era lo único seguro al empezar el recorrido por este
círcuito, que había que pasarlo entero para poder llegar nuevamente
al principio.
En este deambular, por momentos parecía
estar en una una montaña rusa, con tramos a velocidad de vértigo
seguidos de bruscos parones y un lento avanzar. Ha sido un recorrido
sinuoso, con subidas y bajadas.
No ha sido un camino de rosas, pero
tampoco puedo considerar que haya estado jalonado de espinas. Bien es
cierto que encontraba obstáculos, aunque ninguno de ellos
insalvable. También he de reconocer que la ayuda del “equipo”
ha sido fundamental para acabar con éxito esta primera vuelta al
círculo. Un equipo muy completo, incluido algún fichaje
inesperado, siempre dispuesto para resolver cualquier percance.
El comienzo fue frenético, estaba
ansioso por recorrer el camino. Intentaba no solo recorrerlo sino
aprovechar cada punto del recorrido, no quería perderme nada. Pero
como en todas las carreras de fondo, los comienzo explosivos se
terminan pagando.
Y así fue, en la mitad del recorrido
empecé a perder aliento. Había conseguido pasar alguna etapa
difícil con buena nota, pero lo recorrido no servía de nada frente
a los retos a los que debía enfrentarme.
Fue un periodo de paisajes anodinos,
repetitivos, con escaso margen para el deleite, pero al fin y al cabo
inevitables dentro del objetivo de cerrar el círculo.
Los días pasaban y el paisaje no
cambiaba, y para colmo un pinchazo en la rueda trasera añadió un
punto más de dificultad.
Una vez solventada la incidencia,
vuelta a la actividad frenética. Se esperaban una etapas bastante
complicadas y había que afrontarlas con garantías. Esos días
previos fueron de paisajes mucho más llamativos, mucho más
llevaderos.
Y sin darme cuenta ya estaba empezando
a encarar las rampas de esos tres puertos.
El primero se pasó sin problemas, a
buen ritmo. Los problemas llegaron en la bajada, la ausencia
momentánea de mi copiloto unida a una maniobra equivocada
dificultaron sobre manera la marcha.
Pero no había posibilidad de
detenerse, y ya con mi copiloto nos enfrentamos al segundo de los
puertos. Esta vez la bajada fue mucho más placentera, al menos al
principio, porque llegado el llano posterior nuevamente la ausencia
del copiloto se hizo notar. Tras los dos primeros puertos, el tercero
se pasó en un suspiro.
Ya solo quedaba el tramo final. Pero
para conseguirlo todavía quedaban un par de
etapas complicadas, puede que las más difíciles de todas.
La primera fue realmente
dura, posiblemente la más difícil que había pasado. La segunda sin
embargo pasó sin pena ni gloria, quizás ayudado por las etapas
previas de descanso que permitieron afrontar el final del círculo
con fuerzas renovadas.
Ya se ve el final del
recorrido, se va cerrando el círculo. Queda muy poco para iniciar la
segunda vuelta.
Algo me dice que esta
segunda vuelta tendrá de nuevo, un comienzo frenético, lleno de
actividad, y que aunque transite por partes del círculo ya
recorridas siempre traerán nuevas sorpresas. Cuento con un equipo
con experiencia, y aunque estás segunda vuelta se espera más fácil,
no podemos relajarnos, lo necesito al completo.
¿ Que sorpresas nos
deparará esta segunda vuelta ?, aunque el recorrido sea conocido las
circunstancias siempre serán nuevas.
Estoy deseando que
comience, estoy deseando cerrar el círculo.
Te deseo que en esta segunda vuelta ese círculo ya no sea tal, sino que se convierta en una espiral de buenas nuevas. ¡Quíén sabe qué nos deparará la vida a cada uno!. Ójala pudiera ayudarte más. Te mereces lo mejor. Besos mil
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