Vistas de página en total

domingo, 15 de enero de 2012

La primera vez

Suena el despertador, es la hora. Hoy es un gran día, mejor dicho es el gran día. Ha sido mucho tiempo de espera pero por fin ha llegado.

Me levanto de la cama con calma, tengo tiempo de sobra. Hay que saborear cada momento.  Me encamino a la cocina para prepararme un desayuno ligero. En esto me gusta llevar a la contraria a los dietistas, ¿ o es que me van a conocer a mi mejor que yo ? (en realidad me gusta llevar la contraria en casi todo).

Una ducha para intentar rebajar los nervios, pero es difícil conseguirlo, al fin y al cabo hoy será la primera vez, y eso solo pasa una vez en la vida.

La ropa estaba preparada desde antes de acostarme, no podía dejar nada a la improvisación. Creo que estoy preparado. Vamos a la calle que el tiempo apremia.

Tengo la sensación que todo el mundo me mira al pasar, aunque debe ser mi imaginación porque la verdad es que poco gente se ve por la calle. Camino a buen paso para llegar a la estación del metro, no son muchas estaciones pero tengo que hacer un transbordo.  Dentro del vagón otra vez esa sensación de ser el centro de todas las miradas; ¿ se habrán dado cuenta ?.

Salgo a la calle, la verdad es que lo necesitaba, cada vez me siento más nervioso, con una sensación mayor de estar rodeado; pero nadie se fija en mi.

Cada vez queda menos, y los nervios van en aumento. Empiezo a tener dudas, ¿ seré capaz ?.  Al fin llego a mi destino, la veo a lo lejos, hay demasiada gente alrededor. Tranquilo, ella te espera.

De repente algo pasa, un ruido y todo el mundo corre despavorido. Empiezo a correr yo también, me siento arrastrado por la multitud y no puedo parar.  Estoy como en una nube, tan cerca estaba de llegar a ella y ahora cada vez estoy más lejos.  Pero por muy extraño que parezca me siento bien, hoy es mi primera vez y nada me lo va a estropear.

No hay que dejarse llevar por la histeria, seguro que un poco más adelante puedo desembarazarme de toda esta gente y tomar el camino de regreso hasta ella.  

Ya se nota más calma en el ambiente, pero yo empiezo a notar los primeros síntomas de desaliento, ¿ no me estaré alejando demasiado ?; tranquilo, no pierdas la calma que ella te espera, a quedado contigo y no te dejará tirado.

Por fin lo consigo, me ha costado callejear un rato pero al fin estoy en la dirección correcta para volver a mi destino, al que tanto ansío llegar y para el que estoy preparado; ¡ si hasta me he vestido para la ocasión !.

Ya me queda muy poco para verla, pero ahora empiezan los problemas de verdad, cuando la mente empieza a volar cual buitre esperando la carroña.  Dudo. Dudo de tener la fuerza suficiente para llegar hasta ella, dudo de estar haciendo lo correcto, empiezo a tener el convencimiento de haberme equivocado, de no estar preparado para mi primera vez. ¿ Y si llego y no está ?.

Es todo muy extraño, ahora tengo la sensación que todo el mundo a mi alrededor me empuja hacía ella, pero mi cuerpo se resiste a moverse.  Es el momento, seguro que todo este sufrimiento tiene su recompensa.  Unos pasos más y la veo.  Está quieta, inmóvil, me espera. 
Cuanto más me acerco más grande me parece. Ahora si que voy en una nube, siento como si toda la gente a mi alrededor se alegrara de lo que está ocurriendo, debe ser mi imaginación ¡ están aplaudiéndome !.
Ya no tengo ninguna duda, ella esperaba que yo llegara, lleva esperando todo este tiempo.  Ya estoy frente a ella, unos segundos más y lo habré conseguido.  Tengo las pulsaciones al límite, pero ha merecido la pena, estoy a punto de hacerlo por primera vez, estoy a punto de cruzar la meta de mi primera media maratón.

1 comentario:

  1. Me ha encantado¡¡¡ Me alegro de que te hayas animado a dar el paso¡¡¡ Bienvenido al maravilloso mundo de las palabras y las emociones donde nada o todo es lo que parece ...
    Muchos Besos

    ResponderEliminar