Pues sí amigos, he vuelto a las andadas, vuelvo a los viajes de placer en solitario. Dentro de diez días me marcho a esquiar. Las circunstancias han cambiado mucho desde aquel primer viaje hace casi diecinueve años.
Todavía recuerdo aquel mes de Julio del 1993, apenas quince días antes de mis vacaciones, trabajando fuera de mi ciudad y sin plan donde ir. Pero allí estaba mi compañero para ayudarme, la verdad es que me ayudó en eso y en muchas cosas más. Sí, el fue el que me dijo que existían agencias de viajes donde podías viajar solo y compartías habitación. El lo llamaba “muerejoven” (gracias Ulises por todo).
Así que allí que me fui todo decidido, pidiendo un viaje a Nueva York, Israel o Marruecos. Primer problema, no tenía pasaporte. Afortunadamente en una ciudad pequeña la gestión era casi inmediata. Al día siguiente vuelta a la agencia con el pasaporte y las mismas ganas de viajar.
A esas alturas lo único que quedaba era un viaje por Marruecos en autobús desde Madrid, “Ciudades Imperiales”. Dicho y hecho, ya tenía el billete para mi primer viaje completamente solo.
La experiencia fue estupenda, desde el primer instante me sentí rodeado de amigos. Gente muy joven y con ganas de divertirse. No se me olvidará la fiesta que organizamos la última noche en el hotel de Chauen, acabamos con todas las botellas que nos quedaban.
Hubo un par de personas que hicieron que aquel viaje fuera genial. Loli, una bellísima persona, Heavy de Canillejas y gran bebedora de cervezas. Una lástima que perdiera el contacto con ella. La otra fue Marí Paz, una Cordobesa de 1,75 con la que pase un final de viaje bastante entretenido. La distancia tampoco ayudo a mantener el contacto.
Después de aquel viaje vinieron unos cuantos más, París, Cartagena de Indias, París-Paises Bajos, Cerler, Alpes-Tirol, el sur de Marruecos y Siria-Jordania-Isarel. Fue mi último viaje solo, allá por el verano del 96.
Luego llegaron unos cuantos más con el mismo tipo de agencia pero ya en compañía, París-Paises Bajos-Valle del Rhin, Tunez, Thailandia y Senegal. Ese fue el triste final de las agencias baratas para jóvenes (la agencia quebró estando nosotros de viaje).
De aquellos viajes guardo experiencias maravillosas, unos miles de fotos en papel, muchísimos recuerdos en mi cabeza y unos cuantos souvenir repartidos por la casa.
También conseguí conocer gente increíble. Con una en especial sigo manteniendo el contacto y una amistad sincera. En este caso la distancia no ha conseguido separarnos definitivamente. Ella sabe que aunque nos veamos poco nos llevamos en un rinconcito del corazón (Irene, desde aquí te envío un beso).
Con el resto nos fuimos distanciando, en casi todos los casos por mi dejadez al mantener las relaciones. Aunque en aquellos años en los que seguimos manteniendo contacto volvimos a juntarnos unas cuantas veces, sobre todo con la gente que conocí en el segundo viaje a Marruecos. Nos vimos en Barcelona, en Vitoria, en Madrid,... Incluso de aquellos encuentros surgió una relación y una niña. Lastima el trágico final que tuvo aquella pareja (Lourdes, nunca te olvidaré).
Y ahora vuelvo a las andadas, vuelto a mis escapadas en solitario. Las motivaciones no han cambiado mucho desde entonces, pasar unos días agradables, divertirme y si es posible conocer gente. Además añadimos en este el reencontrarme con el esquí, deporte que tengo olvidado desde hace unos cuantos años.
Esperemos que salga tan bien como en las ocasiones anteriores. Ya os contaré.
Yo también me he enganchado. Eres un valiente escritor, qué envidia. Sigue aportándonos tus relatos maravillosos.
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